Óptica en Internet, amenazas y oportunidades (I)

Por Elena García Rubio. (DOO)
Hace 15 años que tengo óptica, desde hace 10 años la óptica tiene una web que se creó inicialmente con una tienda online de los productos que se vendían en la óptica. A las pocas semanas de tenerla operativa supe que estaba prohibida la venta on-line de artículos sanitarios y la cerré. En aquel momento, eran pocas las ópticas españolas que tenían web y la oferta de compra online de lentes de contacto era muy limitada comparada con la de ahora. En el poco tiempo que tuve aquella óptica virtual prácticamente todos los días recibí algún pedido.
Es obvio que existe una demanda de compra on-line de todo tipo de productos y las lentes de contacto no son una excepción. Y en España está prohibida la venta on line de artículos sanitarios y las lentes de contacto lo son.
No podemos, una vez más, ir contra corriente de las tendencias del mercado. La clave no está que sea o no legal la venta online de lentes de contacto, sino en regularla, de tal manera que los pacientes puedan comprar a ópticas que ofrezcan este servicio on line, con garantías y bajo supervisión profesional.
Actualmente el usuario que quiere comprar las lentes de contacto en la red tiene una oferta tan abrumadora que lo que le cuesta es elegir en que web comprarlas. Los propietarios de las web se escudan en que no son empresas españolas y en los países de origen si está permitida la venta de estos productos. Eso no lo vamos a cambiar, quizá la clave está en que la legislación española nos permita a nosotros hacerlo también en unas condiciones determinadas, que aseguren la venta de estos productos en unas condiciones de seguridad para el usuario por que tras esa venta haya un profesional de la visión que determina la idoneidad del producto para ese paciente y competitividad para el empresario.
Yo tengo pacientes en la consulta que vienen a hacer las revisiones y me pagan por ello, pero se compran las lentes on line porque les sale mucho más barato que comprármelas a mí (agradezco su sinceridad, al menos me lo han dicho y vienen a revisiones). Esto es la realidad de lo que está pasando y lo que no podemos negar. Me molesta que lo hagan, pero es totalmente razonable. Siendo sincera, yo compro muchas cosas on line, cada día más, por comodidad y por lo fácil que resulta comparar precios y elegir el que quiero. Pero tengo claro que nunca compraría un producto sanitario en la red. Y ahí están dos de los mayores inconvenientes de la venta de lentes de contacto en Internet: En primer lugar, muchos de los usuarios de lentes de contacto no consideran las lentillas como artículos sanitarios, que se rigen por una normativa el ministerio de sanidad. Y en segundo lugar, ¡hay webs que venden las lentes al precio que yo se las compro al fabricante!
El precio es una de las claves de la venta de lentes de contacto on.line y quizá uno de los aspectos más difíciles de regular legalmente. Para mí es obvio que debe haber una modificación en la legislación vigente que permita la venta on-line desde las ópticas, pero que regule que es una venta controlada del producto al usuario y que además sea capaz de limitar de alguna manera los precios mínimos de los productos que se vendan.
En esto tienen mucho que decir los fabricantes. Siempre que les he preguntado he obtenido la misma respuesta de que no saben nada, que los que venden a través de webs compran a través de vías de distribución que ellos desconocen y que ellos están muy pendientes de consumos irregulares por parte de sus clientes. Quizá sea así, pero suena poco creíble. Y son los fabricantes y distribuidores los que pueden poner fin al mercadillo de lentes de contacto que hay en Internet.
Desde mi punto de vista, el verdadero peligro no es la venta en Internet, sino la venta incontrolada de productos de óptica. El que en las perfumerías, bazares, mercadillos y tiendas de ropa se vendan gafas de sol con lentes de dudosa calidad que exhiben una pegatina en la lentes que les certifica como producto CE o gafas premontadas con lentes de plástico que no pasan ningún control de calidad, es un problema que debe preocuparnos tanto como la venta de lentes de contacto en la red, y sin embargo parece que eso lo tenemos asumido.
Una de las posibles soluciones pasa por la necesidad de que las lentes de contacto sean prescritas por un profesional a través de una receta. Ya escribí un artículo sobre este tema. De este modo los pacientes serían más conscientes de que están adquiriendo un producto sanitario y les obligaría a cumplir revisiones periódicas.
La solución de la situación no es fácil, pero atrincherarse en que la venta de estos productos es ilegal en España y no querer ver que eso no impide en absoluto que nuestros pacientes estén comprando las lentes en Internet es ser muy miope, aunque ya se sabe…en casa de herrero cuchara de palo.
Etiquetas: contactologia, Internet, Opinión, salud, sector






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