¿Lentes de contacto con Receta?
Leo con preocupación la noticia aparecida en la edición digital de El Correo el 18/05/2009 , en la que cuenta que en el País Vasco se han instalado maquinas de vending para que los usuarios de lentes de contacto puedan comprarlas como si fueran tiritas o preservativos. Me asomo a Internet y me supera la proliferación de páginas web que vende lentes de contacto desechables. Me paseo por las parafarmacias de grandes superficies y veo que venden soluciones de mantenimiento y gafas graduadas premontadas con total libertad. Y me pregunto cuanto tiempo tardarán en poder vender lentes de contacto.
Los usuarios de lentes de contacto han de ser conscientes de que las lentes que llevan en sus ojos son un producto sanitario que requiere control.
Que las lentes que lleva no se han elegido al azar, sino que se ha realizado un estudio para determinar cual es el material y el diseño de lente más apropiado para su ojo. Y se ha hecho un seguimiento para estar seguros de que las lentes se comportan de forma correcta con el uso. Han de saber que cuando su optometrista les recomienda una solución de mantenimiento ellos deben seguir sus indicaciones y no cambiarla por otra cualquiera la próxima vez que se le acabe y vayan a otra óptica a comprar más líquido para limpiar las lentes.
Las lentes de contacto son inocuas si están bien adaptadas y se siguen las pautas de uso y mantenimiento que indica el optometrista. Por ello es fundamental que los usuarios entiendan la importancia de hacer revisiones periódicas. Pero cuando esto no se hace así pueden aparecer las complicaciones en el uso de las lentes y las consecuencias pueden ser graves para el usuario de lentes.
Desde nuestros gabinetes de óptica intentamos educar a los pacientes en el uso de las lentes dándoles información, pero necesitamos un apoyo que está más allá de las ópticas.
Quizá la única forma de poder tener algo de control sobre estas ventas incontroladas sea la obligación de presentar una receta a la hora de comprar lentes de contacto.
La implantación del uso de recetas supondría grandes ventajas:
- Una receta haría que el profesional se responsabilizase de la prescripción de las lentes de contacto, de igual modo que hace actualmente con las prescripciones de lentes oftálmicas.
- Facilitaría que el paciente entendiera que una lente de contacto es un producto sanitario que requiere un control. Quizá eso les hiciera ver con recelo el adquirir este tipo de productos on-line.
- La caducidad de la receta haría que se viera obligado a realizar revisiones periódicas en su óptica para volver a adquirir una receta con la que comprar más lentes de contacto.
El uso de recetas supondría un mayor control por parte del profesional de la adaptación de las lentes de contacto y del uso que los pacientes hacen de las lentes que les prescribimos.
Limitar el poder y la capacidad de Internet como instrumento de compra de todo tipo de productos es impensable. Busquemos alternativas que hagan que los usuarios de lentes de contacto entiendan que adquirir las Lentes de Contacto en ópticas les da la seguridad de un control sanitario y la confianza de estar en manos de un profesional que cuida sus ojos pensando en un bien estar a largo plazo.





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